¿A qué edad llevar a tu hijo a su primera evaluación de ortodoncia?
Muchos papás esperan a que salgan todos los dientes definitivos. Te contamos por qué conviene una evaluación antes y qué señales mirar en casa.
Una de las preguntas que más nos hacen en la consulta es cuándo llevar a un niño al ortodoncista. Muchos papás esperan a que salgan todos los dientes definitivos, pero en varios casos esa espera hace que se pierda el mejor momento para actuar.
La recomendación: alrededor de los 7 años
La Asociación Americana de Ortodoncistas recomienda una primera evaluación de ortodoncia alrededor de los 7 años. A esa edad ya han salido los primeros molares definitivos y los incisivos, y se puede ver cómo se están relacionando los dientes de arriba con los de abajo y cómo vienen creciendo los maxilares.
Ojo: evaluar no significa empezar un tratamiento. En la mayoría de los niños lo que corresponde es controlar el crecimiento y volver a revisar más adelante. Pero cuando sí hay algo que corregir, detectarlo a tiempo permite aprovechar el crecimiento a favor.
Señales para consultar antes
Hay situaciones en las que conviene no esperar a los 7 años:
- Respira por la boca, ronca o duerme con la boca abierta.
- Los dientes de abajo quedan por delante de los de arriba al morder.
- Al cerrar, los dientes de adelante no se tocan.
- La mandíbula se desvía hacia un lado al morder.
- Se chupa el dedo o usa chupete después de los 4 o 5 años.
- Perdió dientes de leche muy temprano o muy tarde.
- Le cuesta morder o masticar.
- Los dientes de arriba están muy hacia adelante, con más riesgo de golpes.
¿Qué pasa en la primera evaluación?
Es una consulta tranquila, pensada para que el niño se sienta cómodo. Revisamos sus dientes, su mordida y la forma de sus maxilares, conversamos sobre sus hábitos y, si hace falta, pedimos exámenes complementarios como radiografías. En G&D también usamos escáner intraoral, que registra los dientes en 3D sin las pastas de impresión tradicionales.
Al final te explicamos con calma, en palabras simples, lo que vimos y qué alternativas hay: controlar, hacer un tratamiento corto de ortopedia o esperar el momento adecuado para la ortodoncia.
En resumen
Una evaluación temprana no obliga a tratar antes: permite decidir con información. Si tu hijo tiene alrededor de 7 años o notas alguna de las señales anteriores, es un buen momento para una primera consulta.
Este artículo es informativo y no reemplaza una evaluación clínica. Cada caso es distinto.